Algunos comentarios de huéspedes recientes...
"... Mi marido y yo nos alojamos durante una semana en este hotel con mis suegros. Cuando llegamos nos invitaron a tomar té a la menta y galletas. Fue un gran detalle en nuestra llegada. Había rosas frescas y frutos secos en la habitación.
El lugar es agradable aunque un poco lejos del mercado central si te gusta trasnochar. Era un poco difícil desplazarse porque mi suegra iba con muletas, pero resultó muy práctico que el taxi viniera al hotel (lo que no sucede en muchos hoteles, especialmente, riads de la ciudad).
El bufé del desayuno era fabuloso. Todavía echo de menos las tortitas marroquíes, las copas de fruta y el zumo de naranja recién exprimido. Me parece genial que ofrezcan comida marroquí en el bufé de desayuno. ..."
Mayo de 2008
"... Éramos un grupo de 7 amigos que viajábamos a Marruecos por primera vez. Fue una experiencia fabulosa y, sin duda, recomendados Marrakech como destino para unas breves vacaciones. El hotel era precioso y el personal muy amable y servicial. Cuando estuvimos en Marrakech fuimos al valle Urika en minibús, donde disfrutamos muchísimo, y una noche visitamos Chez Ali, que también fue genial. Las dos excursiones las organizó el hotel. La ubicación del hotel es perfecta, ya que está a poca distancia de la plaza a través de la medina. Muchas gracias por esa experiencia tan fantástica. ..."
Junio de 2008
"... Uno de los momentos más destacables de nuestro reciente viaje por Europa (del que acabamos de regresar) fue nuestra estancia en “Les Borjs”. Todo lo escrito sobre este lugar es acertado. De hermoso diseño, limpio, refinado y tranquilo. El oasis perfecto para el ruido y el calor de la kasbah en el exterior. Desde el momento en que llegamos y nos condujeron al salón a saborear un té a la menta, todo nos animó a la relajación y al descanso.
Nuestra suite (303) era preciosa, con una zona para sentarse y un baño enorme. Tenía vistas a la piscina y a un patio tranquilo y las brisas del atardecer penetraban por las numerosas ventanas. El restaurante del hotel es excelente; pudimos disfrutar de la gastronomía así como de los maravillosos desayunos. El zumo de naranja siempre me recordará a Marrakech ya que siempre estaba fresco y recién exprimido.
El hotel tiene su propia piscina y un hamman. Nosotros disfrutamos de esta experiencia y de un maravilloso masaje, la forma ideal para relajarse después de ir de compras por los souks.
El personal es muy atento, eficiente y profesional, lo que consumó una maravillosa estancia en Marruecos. Sin duda, ¡volveremos! ..."
Junio de 2008