Discretamente situada a unos 25 m del patio principal del hotel encontramos una apartada zona de descanso, en el lugar que antes ocupaban tres pequeñas casas. Cuenta con una imponente borj (atalaya) restaurada en los muros de defensa de 7 m de altura, a cuyos pies hay una piscina climatizada de 10 x 5 m con una profundidad que va de 1 a 2 m. En uno de los laterales ofrece un solarium orientado al sur con tumbonas y sombrillas.
Enfrente de la piscina y desde el solarium, hay un edificio nuevo que alberga el spa en la primera planta y, en la planta baja, un pequeño pool-bar donde se sirven bebidas, incluida una amplia variedad de cócteles y distintas opciones sin alcohol creadas a partir de recetas saludables a base de frutas y verduras. Aquí también pueden tomarse aperitivos y comidas ligeras preparadas en la cocina del hotel. Junto al bar están los vestuarios y las duchas para los usuarios de la piscina, donde se les suministran las toallas.
Nota importante: el código de vestuario del hotel ruega a los usuarios de la piscina que no frecuenten los espacios públicos, incluidos los patios, los salones y el comedor, en traje de baño o con otro atuendo inapropiado.